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Hola, bienvenidos sean todos a mi Blog. Aquí debajo verán algunos de mis trabajos y sus descripciones de cada toma y situación. Desde ya que agradecido estaré y bienvenidas serán todas las opiniones y comentarios que deseen hacer. Todo enriquece.

lunes, 12 de abril de 2010

el azar y el destino sin imagenes

Muchas veces pensamos en el azar.
Muchas otras creemos ser consecuencia de una sucesión de hechos dictados por el impiadoso destino.
A menudo pensamos que la suerte no existe para creer que aquello que sucede es parte de un plan maestro, un plan complejamente perfecto. Este plan resulta ser tan perfecto que ningún ser humano sería capaz de diagramarlo. Por esta razón, el único artífice de tal maravilla tiene que ser el mismísimo Dios. A que hechos concretos le adjudicamos la autoría a Dios, como para estar tan seguros que toda la linea de tiempo está escrita hasta el fin de los días? Las maravillas de la naturaleza? La inteligencia humana? Los misterios del universo? Cual es el capricho de elegir solo una combinación de números entre millones, para realizar el sueño de una única persona. Cual el de que uno nazca en cuna de oro, y otro en la mas indigente de las pobrezas. Eso está escrito? Eso es lo que Dios programó para cada ser vivo del universo? Son demasiadas preguntas que encontrarán una respuesta segura o aproximaciones o certezas exactas, pero incomprobables todas.
Entonces me detengo un instante en este enredo de preguntas con respuestas probables pero sin sentencia firme y me pregunto algo distinto. Pausado pienso.
Cual es el rol de azar en el juego del destino? El azar, el hecho fortuito, la coincidencia en estado puro, el inicio básico e impredecible, la incertidumbre. Todo esto no nos hace especiales, pero si nos reconoce como iguales. Puede jugar a favor o en contra la fortuna del azar, pero en el inicio, somos todos iguales como las bolillas que giran en el gran globo de la lotería. Solo una sale coincidiendo con el premio mayor, y eso es producto del azar pues todas las bolillas que giran dentro tienen exactamente la misma posibilidad de salir.
Obviamente, en estas palabras no hay nada concluyente, ni lo habrá. Solo quiero sentirme libre de pensar ahora y en el futuro, y este hecho ya no tiene que ver con el destino ni el azar, sino con ser capaz de elegir. Entonces entran nuevas variables en el juego que libran estos dos oponentes. Variables que ponen un equilibrio racional a la vertiginosa linea del tiempo que jamás se detiene. Una virtud exclusiva de nuestra especie. Una virtud que hace la vida menos azarosa a la vez que vamos tomando control de nuestro propio destino. Cada decisión que libremente tomemos, será la causa de futuros giros en el camino hacia nuestro destino, tomando como destino el mismo final de nuestra vida.