Comencemos...

Hola, bienvenidos sean todos a mi Blog. Aquí debajo verán algunos de mis trabajos y sus descripciones de cada toma y situación. Desde ya que agradecido estaré y bienvenidas serán todas las opiniones y comentarios que deseen hacer. Todo enriquece.

domingo 24 de junio de 2007

Otras Historias


Una noche de otoño, el viento helado corria por sobre el agua a orillas del puerto en Buenos Aires. No muy lejos de ahí, y ya pasada la medianoche de un día entre semana, estaba yo en una barra vestida para la ocasión. Ciro, barman y amigo, la decoró con frutas, cristales, colores, sabores y aromas. Todo esto fue para jugar un poco con la fotografía explorando cuan cerca podíamos estar de representar en una imagen el espíritu de un trago preparado para degustar en esa helada noche del puerto en Buenos Aires. Las cuatro fotos fueron tomas hechas en formato digital de origen y modificadas con el Photoshop CS2. Usé también dos flashes con sus respectivas sombrillas para dar bañar de suave luz las diferentes escenas. También usé velocidades muy bajas para captar luz ambiente.

martes 5 de junio de 2007

The Show Must Go On...

"Luces que se mueven en espacios ausentes de cuerpo, cuerpos que se exhiben a la luz del movimiento".
Puesta en escena, el movimiento y la luz, el espacio y la observación distante y específica que según su punto de vista, cuenta una historia u otra.
Esta entrada está dedicada a fotografías de diferentes tipos de shows a los que pude asistir alguna vez en mi condición de fotografo. En la mayoría de los casos hay retoque digital, como aquí, donde vemos a "Trapito" haciendo girar sus boleadoras que le vuelan los cabellos de tan cerca que pasan. La toma es directa, está hecha con una camara Sony P10 de 5mp. y en función automática, lo unico que hice para que no se notara y tomara la luz mas o menos correcta, fue tapar el flash con la mano. Ya en la compu, reduje la saturación del color y le agregué un efecto de grano como si hubiese sido tomada esa foto con película muy sensible, como las que se pueden usar en casos de fotografías nocturnas, con escasa luz o de interiores, como en los de un show como este.

Walter Gutierrez, cantor de tangos, es quien está en primer plano, mas lejos Lidia y detrás de él, el maestro Lázzari. Esta foto fue tomada en el cierre de un show de tango en 2003 con una cámara digital automática (Sony P10 - 5mp.), soporte digita al cual le sustraje todo color y le agregué efectos de grano de película provocando una sensación de ser una foto de otra época. Al margen de la foto en sí, quiero decir que Walter fue un gran cantor de tangos, de pura cepa, de voz grave, calida, con cuerpo. Se lo puede escuchar en CDs de "Los Solistas de D'arienzo". Un gran tipo, que en paz descanse.
Esta fotografía fue hecha con una Canon 350d con un lente 70mm en 1600 asa. Quien recuesta su cabeza apesadumbrado es Javier Calamaro en el cierre de una interpretación. Me encanta el protagonismo que queda manifiesto por el haz de luz que cruza el cuadro para señalarlo. Cuando veo esta foto siento silencio en la musica, siento el tiempo detenido en un recuerdo o reflexión. El azul furioso al que viré la tonalidad de esta foto enfatiza mas aún la soledad que encuentra el personaje en su interior.

En escala de grises, y negro sobre blanco sobre negro, encerrado entre dos sujetos, Javier Calamaro muestra su sentir al interpretar la musica que compone. Su rostro es expresivo y sentido. Se puede ver allí que no escucha, sino que siente la musica. Buscando lineas definidas en su figura central, se contrapone su nitidez a la de los dos musicos que fuera del plano focal lo encierran para que centremos nuestra atención en su expresión. Esta foto solo tiene una sustracción de los colores y un leve retoque en la delineación de los contornos del protagonista.
Desde mas de quince metros disparé esta fotografia, puedindo captar un primer plano de alto contenido expresivo en el cantar de los dos interpretes ante el mismo microfono. Fue hecha a 1600 asa, con un teleobjetivo de 200mm y en 1/20 de velocidad a f.4, es decir muy lenta y muy lejos para que haya quedado tan precisa. Aquí, nuevamente, con el photoshop sustraje todos los colores menos el predominante azul y el rojo que se nota en detalles dispares de la foto.
Esta es otra foto hecha con escasos recursos, una camara digital automática, pequeña y limitada, sin dejarme alternativas para elegir velocidades ni diafragmas ni sensibilidad ni nada. Pero las condiciones y un pequeño y secreto truquito, hiciero que la foto quede muy lograda y pareciera que hubiese sido hecha en condiciones controladas. Claro que también mi amigo Photoshop me dió una mano para corregir algunos niveles y que asi quede mas equilibrada y pareja, pero bueno. Si no lo digo... no se nota, no?
Otra escena tipica de orquesta de tango, los tres bandoneones y un violín, cada uno en su interpretación y a la vez, todos en armonía. Nuevamente es soporte de origen digital y procesado digitalmente con Photoshop CS2, esta toma también sufrió una corrección de encuadre, pues por la posición y las limitaciones de la toma en vivo el encuadre que elegí en su momento fue mas abierto con la intenció de quitar todo lo que no era interesante visualmente, llevar el encuadre a la sintesis de lo que quiero contar.

sábado 26 de mayo de 2007

Niños de Nadie

"Quien no te ha visto aún... no te verá jamás"
La escena transcurre en la estación abandonada de Rosario del Tala, Entre Ríos. En la plaza que estaba frente a la entrada de la estación había un patrullero con dos policías, y para evitar problemas me acerqué, y les hablé de mis intenciones de tomar fotos de la vieja estación abandonada, de sus rieles torcidos y andenes vacíos, de sus vagones oxidados y carteles ausentes de anuncios. Uno de los policías me tomó mis datos personales y el segundo fue hasta el interior la estación y volvió en seguida. Es que ya no estaba abandonada, ahora allí vivían varias familias que habían sido desposeídos todo. Elegí tomar un 28-135mm ultrasónico y caminé a encontrarme con lo que no imaginaba. De ese viejo edificio ferroviario salieron un grupo de niños, entre cuatro y diez años, todos ávidos de conocer, alegres y divertidos, desprejuiciados y despojados de maldad.
Miren ese niño con ese biberón improvisado en una botella descartable de agua... Casi el único momento reflexivo de todo el encuentro. Cuando vine a trabajar el archivo en la computadora, le modifiqué diferentes niveles dejando la foto mas contrastada dando como resultado un clima ideal para el blanco y negro que se ve como resultado al sustraerle los colores. Pues esta foto cuenta eso, una historia de sustracción, de despojo. Un detalle que me impresiona en la foto, es sus ojos ausentes de mirada. Incluso la falta de nitidez agrega rusticidad al entorno de aquel niño que no tiene nada como debe tener, que se sabe carente de lo mas basico. El derecho a tener una niñez feliz.
Esta es la banda de niños que vino hacia mi cuando aparecí con mi cámara de fotos. Eran bulliciosos, revoltosos, alegres, divertidos, bromistas. Parecía que hubiesen sabido de mi visita y esperaban ansiosos el momento de mi llegada. El sorprendido fui yo, si les hubiera pedido posar y jugar a tomarse fotos, no lo hubieran hecho tan bien. El desorden y la desobediencia son naturales, asi son, como el esta foto se los ve, espontáneos, naturamente libres. Parecen contentos, están contentos, juntos se los ve así... solos es diferente. El pueblo de Rosario del Tala, muestra matices muy distantes entre si. Por un lado los empresarios y terratenientes ricos, influyentes y poderosos, y por otro, la indigencia urbana a la que ya estamos acostumbrados a aceptar en los rostros de estos niños alegres y curiosos. Pero todo esto es a nivel local... fuera del pueblo, en ciudades mas grandes, todos dejan de ser quienes son. Ambos perderían el protagonismo social que tiene aquí. Identidad, algo de lo que estos niños no puede nunca ser despojados.
Involuntariamente se había convertido en mi modelo representativo del otro lado de aquella escena tan especial. Aislado del resto por voluntad propia y como si no le alcanzara su mirada es hacia afuera, hacia donde no sabemos que ve. Contrapuesto a su pequeño tamaño, vemos tres puertas. La mas alejada es de color rojo, acentuando mas que su soledad y tristeza está en dirección opuesta. Pero no quiero caer yo en interpretaciones de este tipo . Esta ocasión fue una de esas veces donde uno ve la foto antes de hacerla. La la toma la hice desde el auto en el momento que estaba por descender a realizar la solitaria visita a un sito supuestamente abandonado, y resultó ser que ese fue el primer indicio que la estación estaba tomada.
Las tres de la tarde, no mucho mas. Era verano y el sol brillaba por su ausencia en esa tarde calurosa y húmeda en aquel pueblo de Entre Ríos. Y así como húmeda era la tarde, los niños se pegaban a uno, felices por descubrir lo nuevo. Como un juego tomaron la sesión de fotos y como un juego, no querían que terminara. Vaya uno a saber cuantas serán las cosas diferentes con las que se encontrarán día a día estos niños que son presos de su libertad.
Antes de irme, hice esta ultima toma, la hice porque ellos se abrazaron para la foto. Estaban contentos y se sentían halagados que alguien de afuera y muy diferente esté interesado en conocerlos. Fue una experiencia valiosa e inesperada porque aquella tarde fui a la estación de trenes abandonada a hacer tomas de los andenes y los restos de una civilización que ya no era... pero ahí mismo, de algún modo, se gestó vida y la retraté de esta manera. Todo esto no dejó de ser un encuentro furtivo con los niños que desde lejos era vigilados por adultos que ni insinuaron acercarse... pero si me di cuenta que miraban celosamente todo lo que sucedía.
Al irme de esa estación y dejar atrás a los niños, decidí dar una vuelta mas recorriendo barrios humildes en las afueras del pueblo. En esa casa, estaba esta niña sola, ahí sentada, esperando, mirando todo... lo poco que pasaba por la calle de tierra que tenia frente a su hogar. La fotografía la tomé cuando comenzaba mi recorrido, y a la vuelta pasé por el frente de esa casa, varios minutos mas tarde, y ella seguía ahí, como mucha gente acostumbra en este tipo de pueblos, sentarse a la calle a ver la vida pasar. La foto tiene un tratamiento de sutracción de colores pero por canales por eso se ve el paso gris y casi que solo la niña tiene color. A veces uno encuentra detalles en las fotografías que no había advertido en el momento preciso de la toma. Yo trato de buscar crear un encuadre donde el sujeto u objeto protagonista forme una comunión con el resto de lo que sea que componga el cuadro. Pero detalles como que el alambre coincida con los ojos de la niña tapandolos... no estaba previsto en este caso, y a mi parecer, le da un énfasis importante a la fuerza dramática que puede tener esta escena. Los palos de madera, desparejos que hacen de barrotes carcelarios, el alambre de puas errante que da a la altura de sus ojos, la ausencia de color en todo salvo en ella, su gesto adusto, sereno... son detalles que hacen al espíritu de la toma fotográfica. Por eso, en toda esta serie, hay un valor agregado que es el hecho de haber sido realizada bajo condiciones fortuitas y no programadas ni preparadas. Y de ahi es de donde comenzamos a crear.